¿Y venir con mentiras a donde siempre mienten?
Si el costo a pagar solo es condenarme entre palabras que sentencian mi sentir antes de siquiera existir, tal vez lo pague cada domingo
Si lo único que tengo que perder es mi nombre, sus sílabas y la raíz, no será tan difícil, ¿no? puedo pertenecer.
Tal vez si permito mi risa crecer, no me duela tanto cuando mis historias se me escapen entre los labios de mi ser
O quizás si me permito hacer chistes de aquello que no me cause gracia, con tal de que el pesar de mi historia se aligere para aquellos ajenos a la tragedia
O tal vez si perder mi nombre me dará un lugar en una mesa, he de considerarlo.

¿O ya hay mesas que no conozco esperando por mi?
He visto vidas enteras perdiéndose en su discurso, condenándose entre palabras y preguntas que antes de ser escritas, ya sentenciaban a un futuro inocente
Plumas escribiendo historias de vida llenas de aprendizajes, con letras de sangre y desdicha y no más
He visto almas en dolo que ya no recuerdan su nombre, almas que en sus travesías para intentar sobrevivir, olvidaron lo que era vivir
He visto ecos de sonrisas que se les van las historias entre las comisuras, se les escapan entre los espirales de la risa, dejando morir sus historias entre sonrisas deshonestas

¿Realmente quiero sentarme en donde mi risa perece?
Mira que “muerte” es solo una palabra, pero en un cuerpo finito, es importante no permitirnos morir tantas veces
Hay lugares que ya saben sostener con el alma aquellas historias que pesan más que el aire en Saturno
Y que reírse de las ironías de la narrativa es una forma de honorarlas y no de eliminarlas
Y hay lugares que saben cantar contigo aquellas notas que te sostuvieron el corazón y que cantan contigo aquellas melodías que les salvaron el aliento
Hay lugares que en la travesía de comprenderte, te ayudan a agregarle párrafos a tu historia
Lugares que no te dejan soltar la pluma con la que escribes tu prosa
Lugares pues, en los que mentir ya no es necesario
En donde la palabra importa y la ternura escucha, donde no es necesario mutilar partes de mi con tal de no ocupar tanto espacio
Lugares donde sobra el espacio y las tintas de colores escriben y reescriben y donde el té de canela sabe a té de canela y no a recuerdo y donde mis canciones suenan sin bajarle al volumen
Donde la calma platica y la historia deja de pesar y comienza a reposar
Existen porque existo
Existen porque existes


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